Contratación Pública contra las Pymes


Profesionalmente he tendido a colaborar con Pymes. No ha sido una decisión premeditada. El camino me ha llevado hacia ello porque ha sido donde he encontrado proyectos innovadores, gente emprendedora y, fundamentalmente, motivación.

No hace falta repetir otra vez la importancia de las Pymes en la economía catalana y española, y sobre todo, la cantidad de talento que albergan. Que están más implicadas en el territorio, en la sociedad que les envuelve y en su mercado laboral.
Pues a pesar de su importancia, siguen siendo las grandes marginadas en la contratación pública (y también por el crédito de las entidades financieras, no lo olvidemos). La reforma de la ley de contratación del 2007, desde mi punto de vista, ha sido un rotundo fracaso.
Por una parte, debía aumentar la transparencia en la contratación pública. Los últimos casos acontecidos demuestran su fracaso.
Por otra, obviamente las pymes seguimos teniendo serios problemas para resultar adjudicatarios de los contratos, a pesar de que en muchos casos los conocimientos necesarios están precisamente en las pymes. En la mayoría de los casos no podemos pasar del famoso “Sobre A”. Para ello, debemos inventar sistemas rocambolescos que nos permitan presentarnos mediante un Primo de Zumosol, que convenientemente “clasificado”, nos cobrará el conveniente peaje. Sistemas de “clasificación” inventados sólo para facilitar las tareas a los órganos de contratación, y que obviamente solo pueden soportar las empresas con una gran estructura, y que en consecuencia dejan fuera a las Pymes.
En otros casos, y dado que las Pymes somos las que tenemos el conocimiento, nos utilizan para “aprender” y para que les ayudemos a redactar los pliegos, que, finalmente serán adjudicados a los de siempre.
Y luego hay quien habla que debemos potenciar el talento y virar hacía una economía sostenible.
¿Pintamos algo las Pymes en ello?

Translate to EnglishTraduir al català

6 comentarios en “Contratación Pública contra las Pymes

  1. Una entrada valiente que merece la pena comentar.Supongo que las trabas que comentas tienen que ver con la solvencia de la empresa que, de forma voluntaria, pretende ser la ganadora de un concurso.Ante una situación de incumplimiento por parte de la empresa, la Administración puede verse mejor compensada económicamente por parte de, digamos una multinacional, que por parte de una PYME de responsabilidad limitada.Es cierto que el germen de la innovación se encuentra a menudo en las empresas de nueva creación, pero pasar de innovación a negocio y que este sea sostenido en el tiempo es otra cosa, y en este sentido hay que ofrecer ciertas garantías.Los registros y clasificaciones que comentas pretenden precisamente ésto, encajar el riesgo según el perfil de cada empresa, con independencia de su know-how.Si una PYME aporta realmente valor a través de la innovación no tendrá ningún problema en negociar con otros socios que aporten las garantías que exige la Administración. Y con el tiempo saber crecer y convertirse en líder (que no ya de innovación, sino de negocio).

    Me gusta

  2. Ramiro, todos sabemos de demasiados proyectos en las administraciones públicas realizados por grandes compañías que no podríamos considerar precisamente exitosos.Estamos en el siglo XXI, donde internet impone mucha transparencia, y donde muchos órganos de contratación siguen utilizando la burocracia en contra de los buenos proyectos. Sin duda en muchos casos de forma involuntaria, pero es así. Por eso, a menudo las mejores propuestas quedan bloqueadas en el maldito sobre A (después del tremendo esfuerzo que significa presentarse a un concurso). ¿Esto le interesa a alguien?, ¿A alguien le interesa la productividad?Obviamente, las PYMES que aportan valor tienen su oportunidades, pero estas siempre requieren peajes.

    Me gusta

  3. Desgraciadamente nuestra realidad es así. Cuanta subvención vemos perderse o malgastada en proyectos fallidos o irrealizables. Estos proyectos fallidos deberían ser fiscalizados y obligar a devolver parte o toda la subvención.Vemos también el lado oscuro, cómo se fiscalizan algunos proyectos que sí van bien mientras a escasos kilómetros hay otro de un orden de magnitud superior que se está yendo a pique sin que la Administración tome medidas…No pretendo generalizar con mi comentario, sólo aportar el enfoque de la solvencia y garantías de una gran empresa frente a una PYME.Entendía que te referías a las trabas para acceder a determinadas licitaciones y no a las ejecuciones de las mismas.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s