Tornem-hi. Vivir con menos, 2014 … 2026

Dotze anys després, tornem-hi

L’última entrada d’aquest blog és d’octubre de 2014. Després, silenci. No va ser una decisió. Simplement, la vida es va omplir d’una altra cosa.

Aquella altra cosa es deia Validated ID. L’havíem fundada el 2012 i durant tretze anys em va ocupar gairebé tot el temps i tota l’energia. Vam construir una empresa de signatura electrònica i identitat digital que va arribar a ser un dels prestadors de serveis de confiança de referència a Espanya, i amb projecció europea sobretot pel wallet d’identitat. El 2025 la vam vendre a Signaturit, que pocs mesos després es va integrar a Namirial. Avui Validated ID forma part del grup Namirial. És una etapa tancada, i ben tancada.

Per què ara? Perquè per primer cop en molt de temps tinc espai per pensar en veu alta. Avui em dedico a assessorar, a participar en consells i a invertir en startups en fase inicial a través de SNTC Investments. Són feines en què escolto molt, i escriure m’ajuda a aclarir què en penso.

De fet, ja havia començat. Fa un parell de setmanes vaig publicar aquí les observacions que he presentat al projecte de reial decret sobre la cartera europea d’identitat digital. Aquella va ser la primera entrada d’aquesta nova etapa. Aquesta només ho fa oficial.

Sobre el nom: «Vivir con menos» em sembla, dotze anys després, més vigent que mai, i no només pel que fa al consum: viure amb menys soroll, amb menys urgència per opinar de tot, amb menys necessitat de demostrar res. Per això el mantinc.

No prometo cap calendari. Escriuré quan tingui alguna cosa que valgui la pena explicar. Si encara hi ha algú a l’altra banda, gràcies per la paciència. I si hi arribes de nou, benvingut.

Tornem-hi.

Lo que Europa ya aprendió sobre identidad digital y el borrador español olvida

Llevo más de 20 años trabajando en identidad digital, la capa que siempre le ha faltado a Internet y que tantos problemas nos ha dado. Antes de fundar Validated ID participé en iniciativas como OpenID, y durante trece años, como cofundador y CEO de la compañía, la identidad digital y la firma electrónica fueron mi trabajo diario, junto a un equipo fantástico con el que conseguimos muchos éxitos. Fuimos pioneros en apostar por el modelo que hoy recoge eIDAS2 (identidad en manos del ciudadano, credenciales verificables y carteras de identidad digital) cuando todavía parecía una idea de locos. Empezamos en 2017 con VIDchain, nuestra solución de cartera de identidad digital, y participamos desde el principio en EBSI, la infraestructura europea de servicios blockchain impulsada por la Comisión y los Estados miembros.

Hoy Validated ID forma parte del grupo Namirial y yo no tengo ninguna vinculación con la compañía. Lo que escribo aquí no tiene más condicionante que mi propia opinión. Llevo años defendiendo que este modelo podía funcionar, y ahora que llega su regulación en España creo que debo aportar lo que he aprendido.

El Ministerio para la Transformación Digital ha sometido a audiencia pública el proyecto de real decreto que regula el ecosistema de la cartera europea de identidad digital en España. Por la tramitación urgente, el plazo ha sido de siete días hábiles. He enviado mis observaciones a título personal (puedes leerlas aquí) y resumo aquí las ideas principales.

Julián Inza ya publicó un análisis muy completo del texto y del derecho comparado (lo puedes leer aquí), con el que coincido en buena parte. No voy a repetirlo. Me centro en dos preguntas que en el fondo son la misma: qué hace falta para que la cartera se use de verdad, y qué hace falta para que su llegada fortalezca el ecosistema de servicios de confianza en España en lugar de debilitarlo.

Lo que ya sabemos: la identidad que funciona es la que se usa a diario

Antes de eIDAS2, Europa ya hizo el experimento. No hablo de cualquier identidad digital (de esas tenemos muchas, como las cuentas de Google o Apple), sino de las identidades “confiables”: las que permiten operaciones de riesgo como abrir una cuenta bancaria, firmar un contrato o hacer un trámite con efectos legales. Las que se convirtieron en algo cotidiano, que la gente usa cada semana para la banca, el comercio y la administración, son las que nacieron con participación del sector privado.

En los países nórdicos, la identidad digital de referencia la proporcionan los bancos o se ha construido conjuntamente entre el Estado y la banca. Funciona porque la gente la usa cada día para entrar en su banco, y desde ahí la utiliza para todo lo demás.

En Italia, SPID se organizó como un sistema con varios proveedores de identidad acreditados por la misma autoridad: empresas privadas y también entidades públicas, como Lepida, la sociedad instrumental de Emilia-Romaña y sus municipios. No es casualidad que varios de los principales prestadores cualificados de servicios de confianza de Europa sean italianos (como Namirial que adquirió Signaturit y Validated ID): durante años el Estado italiano ha creado demanda (firma digital, PEC, factura electrónica, SPID) y ha dejado que la oferta la cubrieran proveedores acreditados. Hoy Italia está evolucionando hacia su cartera nacional, pero su ley prevé expresamente carteras privadas, acreditadas por la AgID, junto a la pública.

Los modelos exclusivamente públicos pueden haber conseguido muchos usuarios, en buena parte por obligación, pero con un uso limitado a las relaciones con la Administración, que para la mayoría de los ciudadanos son ocasionales. Y en el caso de los basados en una tarjeta pública, como nuestro DNIe (el único esquema de identificación español notificado a la UE), el uso real es ínfimo.

La lección es sencilla: el Estado es imprescindible como regulador, como fuente de datos fiables y como generador de demanda. Cuando además pretende ser el único proveedor, el resultado es una herramienta con poco uso (solo el obligatorio) y poca evolución.

Lo que hace el borrador

El proyecto es, sobre todo, una norma que designa autoridades. Y, en lo que regula, apuesta por un modelo cerrado:

  • Solo regula la cartera “del Estado”, que proporciona la Agencia Estatal de Administración Digital (AEAD). No prevé las otras dos modalidades que define el Reglamento europeo (art. 5 bis.2): carteras proporcionadas por mandato del Estado o reconocidas por él. Es justo lo que Italia y Alemania, por ejemplo, sí contemplan.
  • La AEAD es a la vez proveedora de la cartera, quien solicita su certificación y quien gestiona el registro de partes usuarias. Quien proporciona la cartera es también quien controla el acceso de los demás.
  • No desarrolla la verificación de atributos frente a fuentes auténticas (art. 45 sexies), sin la cual no habrá un mercado real de declaraciones cualificadas de atributos.
  • Exige a los emisores de declaraciones de atributos la conformidad con el esquema de certificación de las carteras, un requisito que el Reglamento no pide.
  • No prevé ningún cauce formal de participación del sector. La única audiencia específica es a ENAC.

El resumen es que este proyecto hace muy difícil que en España se desarrolle algo más que la cartera de la Administración.

Hay además un problema de coherencia dentro del propio Estado. En abril de 2025, con el marco europeo de la cartera ya aprobado, el Ministerio del Interior lanzó MiDNI, una aplicación propia para llevar el DNI en el móvil, al margen de la cartera europea. El ciudadano tendrá así dos aplicaciones del Estado para identificarse con el móvil, impulsadas por dos ministerios distintos. Es difícil explicarle cuál debe usar y para qué. El real decreto sería una buena ocasión para ordenar esta convivencia.

Cómo lo resuelve Alemania

Alemania tramita estos días su ley de la cartera, con la votación final prevista en el Bundestag para el 15 de octubre. Es interesante porque, en un país federal y de tradición liberal, es el propio Estado central quien coordina el modelo, y el registro de partes usuarias está centralizado. Pero deja la puerta bien abierta a la participación de otros actores:

  • Regula las tres modalidades de provisión, cada una con su procedimiento.
  • El reconocimiento de carteras se hace a solicitud del interesado, con requisitos publicados, y solo puede denegarse si no se cumplen.
  • Prohíbe expresamente limitar el número de carteras reconocidas.
  • Separa funciones: quien emite los datos de identificación (PID) no puede ser el proveedor de la cartera, y el proveedor debe ser técnicamente incapaz de conocer su contenido.
  • La supervisión y la certificación recaen en organismos distintos del que proporciona la cartera.

Es decir: el Estado garantiza que habrá una cartera a tiempo, pero no se reserva el mercado.

Lo que he propuesto

No se trata de frenar el real decreto. El plazo europeo es real y España necesita tener al menos una cartera disponible antes del 24 de diciembre. Con la convocatoria de elecciones, el margen es todavía menor: el Gobierno tiene plenas facultades hasta el 29 de noviembre y, a partir de ahí, estará en funciones. Se trata de que el texto no cierre puertas que después costará mucho abrir. En resumen:

  1. Regular las tres modalidades del art. 5 bis.2, con un procedimiento de reconocimiento reglado, requisitos objetivos y plazos, abierto a cualquier proveedor que cumpla.
  2. Separar al proveedor de las reglas de acceso: que la certificación pueda solicitarla cualquier proveedor de cartera y que cualquier cartera certificada pueda ser notificada.
  3. Abrir las fuentes auténticas a los prestadores cualificados, como exige el art. 45 sexies, para que pueda existir un mercado de declaraciones de atributos.
  4. Eliminar los requisitos que el Reglamento no exige a los emisores de declaraciones de atributos.
  5. Anclar el PID al documento físico. La inteligencia artificial está haciendo cada vez más fácil suplantar a una persona en una verificación remota, con vídeos y documentos falsos difíciles de detectar. El PID es la base de toda la cartera y no puede depender de una verificación vulnerable. Propongo que pueda emitirse en el momento de expedir o renovar el DNI o el TIE, aprovechando la identificación presencial (como ya se hace con los certificados del DNIe), que la emisión remota se haga a partir del chip del documento y con verificación biométrica, y que la vigencia del PID quede vinculada a la del documento, para que un DNI caducado, perdido o robado no deje viva una identidad digital. Y que el PID pueda emitirse a cualquier cartera certificada, también de otros Estados miembros.
  6. No cerrar el mercado a prestadores de otros Estados miembros en los certificados de acceso y de registro, y no permitir que el registro de partes usuarias someta a autorización previa los datos que estas solicitan, como ya prohíbe la normativa europea.
  7. Dar al sector un cauce formal de participación en los desarrollos que el real decreto deja para órdenes ministeriales: registro de partes usuarias, certificados de acceso y catálogo de fuentes auténticas.

Crear las condiciones, no jugar en contra

En España tenemos un sector de servicios de confianza con experiencia, capacidad técnica y presencia europea, con su propia asociación, la Asociación de Prestadores Cualificados de Servicios de Confianza de España (ASEPEC). La cartera puede ser la oportunidad para que el sector crezca y pueda competir en el ámbito europeo, o el momento en que el Estado ocupe el espacio. Y cuando el Estado compite, lo hace con pólvora del rey: con presupuesto público, sin asumir riesgo y fijando él mismo las reglas que deben cumplir los demás. No pido que el Estado proteja a nadie. Pido que cree las condiciones para que el ecosistema se desarrolle y que no juegue en contra.

Si queremos una cartera que la gente use cada día, y no otra herramienta que se abre pocas veces al año (cuando no hay más remedio), el modelo tiene que permitir que bancos, prestadores de servicios de confianza y administraciones de todos los niveles participen en igualdad de condiciones.

Una última cosa. Con el personal de la AEAD hemos compartido años de esfuerzos en lo que podríamos llamar la prehistoria de la cartera de identidad digital, cuando casi nadie creía en ella. Conozco su capacidad y su compromiso, y sé con qué plazos trabajan. Escribo estas observaciones con el mismo espíritu con el que hemos colaborado anteriormente: sumar para que España tenga un modelo de cartera de identidad digital que funcione y un ecosistema del que todos, Administración, empresas y ciudadanos, podamos sentirnos orgullosos.

El #N9N i tant que votaré! I votaré el que penso: #NoSi

Mai renunciaré a l’oportunitar de introduir un vot a una urna. I menys ara on ens calen demòcrates per a reforçar una democràcia molt tocada.

Com es poden dir coses com aquesta?

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Vaig votar al multireferéndum i votaré a qualsevol urna que em posin davant. Repeteixo, hi ha massa en joc.

Ara bé, ni el #9N m’agradava, ni el #N9N m’agrada. Sento vergonya aliena quan es parla de referendums «no vinculants». Això és democràcia?

I no m’agrada la pregunta, feta amb la intenció d’incorporar a qui finalment ha quedat voluntariament fora.  En lloc de tenir una pregunta clara en tenim dues, que a més deixa fora la meva opció.

En aquest escenari, on l’unic que comptarà es el nombre de vots emesos (els unionistes majoritariament no es presentaran), exerciré el meu dret a vot amb absoluta llibertat (com sempre XD). Aquí teniu el meu vot:

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Si, ja ho sé, el vot és nul, però deixeu-me que m’expliqui;

  • El vot nul és un recurs que he utilitzat moltes vegades quan les opcions que puc votar no em representen i a més crec que la votació te elements que impedeixen l’exercici del vot lliure per part de totes les opcions. És obvi que, per molts motius, ens trobem en aquest escenari.
  • Dic NO a la primera pregunta per que no vull un nou estat. Per a mi, els estats actuals, i en concret els europeus (fills dels estats-nació del XIX), son el problema. Jo vull més Europa i menys estats. Vull menys estats que divideixin el mon en fronteres reals o fictícies que resten llibertats a les persones. Per tant, no. No vull un nou estat.
  • Dic SI a la segona pregunta (tot i que no em deixen) ja que soc un ferm defensor del principi de subsidiaritat. Allò que l’Ismael Peña-López va definir al #oGovDayTerrassa com a «Subsidiartitat Radical». No crec que a Madrid s’hagi de decidir coses que només afecten als catalans, com no crec que a Barcelona s’hagin de decidir coses que només afecten als terrassencs.

twitter.com/santicasas/status/522676118324011009

ja ho veieu, seguint amb les meves utopies… 😉

 

 

I enguany l’espanyolisme em porta a donar suport l’#11s2014 a la #V

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Mai he votat ni a Pujol ni a Mas. De fet mai he votat a cap dels partits majoritaris. Massa sovint sento que no em representen. Per això sempre he defensat models de democràcia més directe i menys representativa, i per això mai, mai, renunciaré al meu dret a vot. Que no em vulguin vendre la moto que és la «Consulta del Mas».

Si l’any passat vaig decidir no participar a la via catalana ja que el nacionalisme català, durant el darrer any, m’havia fet sentir incomode i no em sentia partícep, enguany qui s’ha lluÏt ha estat el nacionalisme espanyol….

Son tant poques les veus de l’unionisme que defensin la unitat d’Espanya respectant el dret a decidir dels catalans, i son tants els que defensen que el catalans no poguem votar, que el tema s’ha convertit en insuportable.

Quina enveja la situació al Regne Unit i a Escòcia. M’es igual el resultat. L’important és que en una democràcia com cal es pot debatre amb normalitat i votar sobre qualsevol tema. La carta oberta de les «celebrities» a favor de la unitat diu als escocesos: «The decision on whether to leave our shared country is, of course, absolutely yours alone«.  Això ha estat imposible d’escoltar a Espanya (excepte a algú com en Varsavsky):

«@martinvars: But what is not fine is to keep people in a union they don’t want. Better to vote and see. http://t.co/QB1B2ShSuw»

— Santi Casas (@santicasas) September 8, 2014

Tot han estat insults, descualificacions i justificacions per que els catalans NO PUGUEM VOTAR!!!!

LI DIUEN DEMOCRÀCIA I NO HO ÉS.

Darrerament he anat fent piluades al respecte. Aquí teniu l’storify:

Veure la història «Piulades de @santicasas sobre la consulta» (arxivada al Web Archive)
Total, que he decidit tornar a la posició de 2012 i recolçar la convocatòria de la V de l’11 de setembre ja que la legalitat és garantir que es pugui exercir el dret a l’autodeterminació i, avui més que mai la democràcia necessita demòcrates.

ARA ÉS L’HORA DE VOTAR!

Allà ens veiem.

Una reflexió a #AcampadaTrs sobre el #15M que també serveix pel @ProcesConstituent

Fa unes setmanes, en @didaquis, mentre treballava al projecte alesvuitalraval.org va publicar aquest tuit:

Repasando vídeos sobre la #acampadatrs, he encontrado una interesante reflexión de @santicasas durante la asamblea del 22/05/2011 😉

— Dídac García (@didaquis) July 12, 2013

Gràcies al @didaquis, a @diplomaticat i a @arxiudeterrassa he aconseguit recuperar el tall de vídeo i l’he pujat al YouTube.

El que vaig voler dir aquell dia era que el #15M (la convocatòria original que va portar a la manifestació) parlava de democràcia i no d’altres coses.

A l’inici del #15M, i a les acampades, hi varen participar persones de diferents ideologies (de lliberals a llibertaris) que volien donar un tomb de la «democràcia formal» on som ara cap a una «democràcia real» on les decisions que es prenguessin fossin un clar reflex de la voluntat popular.

Casualment, el 14 de maig, i sota el lema PROU RETALLADES es va produir un altre manifestació on sindicats i partits d’esquerra reclamaven al govern un canvi a la política econòmica.

Les dues manifestacions eren igual de legítimes i, de fet, va haver-hi força gent que va anar a la manifestació del 14 i a la del 15. Però eren diferents. Per això hi van haver-hi dues.

Ara bé, el moviment del #15M inicialment era força transversal, però va acabar sent un moviment d’esquerres i, per tant, parcial. Aquest, amb d’altres motius, va fer que perdés força i que, a hores d’ara el clam per una democràcia real tingui una veu més fluixa …

Per a mi, la mateixa reflexió serveix pel ProcésConstituent. Considero fonamental que si Catalunya acaba sent independent, hi hagi un procés constituent transversal que garanteixi un funcionament profundament democràtic. Una vegada més, la cosa ha derivat cap a defensar un model ideològic concret, el que fa que no serveixi com a eina transversal i, el que es pitjor, pel nom que han decidit usar, dificulti el naixement d’un procés transversal amb aquest objectiu comú.

Un procés constituent ha de ser transversal i inclusiu, i aquest, tristament no ho és.

Per què he decidit no participar a la #ViaCatalana?

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No em considero nacionalista i, sincerament, la independència no és per a mi un objectiu. Tot i així, l’any passat vaig decidir participar a la manifestació del 11 de setembre i vaig explicar els motius al post «Catalunya, Nou Estat d’Europa. Hi aniré!«.

Enguany, en canvi, he decidit que no participaré a la «Via catalana cap a la independència», i també vull explicar el perquè.

M’ha costat prendre la decisió ja que segueixo creient (tal com escrivia fa un any)  «que cada poble ha de decidir el seu futur, i que Catalunya ha de treballar, des d’Europa, per un mon just i amb futur.»

Ara bé, tal com ho veig, el darrer any les coses han anat a pitjor, bàsicament en tres aspectes:

  • A la manifestació del 11 de setembre de l’any passat, per primera vegada, l’independentisme va superar l’àmbit del nacionalisme. A la manifestació vaig veure com, quan alguns intentaven començar amb el clàssic «Boti, Boti, espanyol el que no boti», la majoria els feia callar. Al darrer any s’ha produït una involució. El nacionalisme ha tornat a apoderar-se del independentisme i l’odi a «l’Espanya que ens roba» torna a ser l’argument bàsic.
  • Crec que l’ANC va fer una bona feina fins arribar a la manifestació de l’any passat. Però crec que va ser un error deixar el procés des d’aleshores en mans de la partitocràcia. Un procés d’aquesta transcendència no es pot deixar en mans dels partits que sols miren pel seu interès electoral a curt. Ningú està fent propostes pel dia desprès de la consulta (la meva esperança en «el procés constituent» s’ha esfumat quan aquest sembla que s’ha convertit en una nova «esquerra unida, alternativa i popular» xD).
  • A més, la partitocràcia (tots, els nacionalistes, els federalistes, els unionistes …) han començat a fer el mal ús habitual del llenguatge que ha portat a confondre l’element democràtic (la consulta i el dret a decidir) amb un dels resultats (la independència). A aquesta confusió juguen a l’hora els nacionalistes tant catalans com espanyols (no deixa de ser curiós).

Total, que tot i seguir sense veure solució per a Catalunya dins Espanya i, que per tant cal anar cap a la independència, no vull participar en un procés on no em trobo gens còmode.

Seguiré defensant la democràcia directa per a decidir el nostre futur i treballaré per a que la ciutadania siguem consultada directament («dret a decidir-ho tot», que deiem els Pirates de Catalunya), però avui per avui, crec que la meva contribució a la independència es reduirà, quan ens preguntin, a votar-hi a favor.

Salut!

Les meves primeres publicacions … en paper a CommodoreWorld #DoYouRemember

Era l’any 1984, jo tenia 16 anyets i en feia tres que el meu pare havia comprat el nostre primer ordinador (un Commodore VIC-20).

En aquells anys, la forma de intercanviar informació i coneixements eren les revistes. Vàrem començar comprant les revistes de Club Commodore, editades pel propi importador (Microelectrónica y Control) que en poc temps va convertir-se en una secció dins la edició espanyola del Commodore World.

Aquell any vaig passar de ser un lector «passiu» de la revista i vaig enviar les meves primeres col·laboracions (vaig passar a ser 2.0), als números 6 i 7 de la revista.

Gràcies a persones que han digitalitzat les revistes i a través de diversos fòrums d’internet com bytemaniacos o Commodoremania he aconseguit retrobar-me amb elles. El meu agraiment.

Aquí teniu les imatges:

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Per a la democràcia necessitem demòcrates

toleranciaNo conec pràcticament a cap persona que es consideri a si mateixa racista. Tot i que, molt sovint escolto allò de “Jo no soc racista però …”. És a dir, ser racista està mal vist i per tant ningú s’hi reconeix, tot i ser-ho.

Amb la democràcia passa una cosa semblant. Ens pensem que pel fet de votar som demòcrates. I no. No és així. No som demòcrates pel fet de votar. Som demòcrates quan lluitem pels que pensen al contrari de nosaltres puguin votar. Quan lluitem per a que totes les opinions puguin ser escoltades i optades. I quan assumim la decisió de la majoria tot respectant les minories.

Fa temps que penso que la qualitat de la nostra democràcia està sota mínims. Valors intrínsecs de la democràcia com la diversitat, la pluralitat i la tolerància estan desprestigiats. Els partits polítics en son els principals responsables. Han convertit la política en un joc de “fanboys”.

Els de dretes consideren que els d’esquerres son l’enemic, responsables de tots els mals. I els d’esquerres pensen just el contrari. El mateix passa amb els nacionalistes. Els “catalanistes” consideren que tota la culpa es d’Espanya. Els “espanyolistes”, que la culpa és dels catalanistes. Hi ha partits importants que neguen la possibilitat de preguntar a la ciutadania sota la coartada de una presumpta il•legalitat. D’altra banda, els que ara defensen la consulta, segurament és per interès, ja que fins a data d’avui no han preguntat a la ciutadania pràcticament res.

És a dir, la majoria d’ells en tenen ben poc de demòcrates, i el funcionament dels partits dista molt de ser democràtic. Per això fa uns anys vaig col•laborar en la creació d’Els Verds, i avui recolzo a Pirates de Catalunya. Per a intentar que floreixin opcions demòcrates al marge dels partits tradicionals.

Però segurament el problema ha anat més enllà. És la pròpia societat la que ha reduït el seu nivell democràtic. Tenim una llei de partits feta a mida per a intentar evitar que determinades opcions puguin ser presents a les eleccions, adulterant la realitat política d’Euskadi, i la gent ho ha considerat normal. El mateix 15M, no assumeix els resultats electorals quan diu que “som el 99%”. Vaig participar a algunes de les assembles i, alhora que estava emocionat pel fet que, com mai, moltes persones participessin activament, em feia por el que sentia, la poca cultura democràtica que hi havia.

Hem malmès el vocabulari. Avui, els que neguen la possibilitat que la ciutadania decidim democràticament s’anomenen a si mateixos demòcrates. Els que intenten dividir a la societat, parlen de consens …

Tenim un problema real. Manquen demòcrates de veritat. I això no s’aconsegueix en un dia. Hem estat perdent el temps des de la mort del “caudillo”…

¿Por qué es legal el derecho de autodeterminación en España?

Primero debo decir que no es un tema que me preocupe mucho. La legalidad está vinculada a cumplir las leyes y estas no tienen por qué ser ni justas ni democráticas (los que todavía vivimos unos años en la época de Franco lo tenemos claro). Yo mismo he practicado la «desobediencia civil», en aquellos años en que existía una cosa que se llamaba mili, no cumpliendo y enfrentándome a posibles penas de cárcel por no acatar una ley claramente injusta.

Por tanto, priorizo la justicia y la democracia a la legalidad. Las leyes tienen que adaptarse a esos principios y no al revés. La democracia no es lo que las leyes digan.

Como segundo paso previo decir que no soy jurista. La mía es una interpretación de alguien que lee textos legales dado que me ha tocado hacerlo habitualmente a lo largo de mi vida, pero que no tengo una formación eminentemente jurídica. Dado que es evidente que hay otras personas que hacen una interpretación totalmente contraria (en estos momentos, aquellos que no quieren permitir que las personas de Catalunya podamos decidir nuestro futuro), creo que es necesario mostrar que en temas de «legalidad» nadie tiene la verdad absoluta, que es una cuestión de interpretación y que a menudo las leyes se contradicen.

Vamos al asunto.

Mi argumento principal, para defender que el derecho de autodeterminación es legal en España, se basa en que el artículo 10 de la Constitución Española reconoce que en cuanto a «los derechos fundamentales y a las libertades … se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España»

Además, el artículo 96 dice que «Los Tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en España, formarán parte del ordenamiento interno«.

Estos dos artículos vienen a decir que, los tratados internacionales que firma España no son «brindis al sol», son ley y además son la forma de interpretar los «derechos fundamentales y libertades». No es moco de pavo. Es la base de nuestro estado de derecho. Y que sea así no es casual. Cabe recordar que la Constitución se redactó y se aprobó saliendo de 40 años de dictadura con un aislamiento internacional importante. La Comunidad Internacional quería cerciorarse que lo que firmara España no era papel mojado.

Por tanto, los tratados internacionales aprobados y ratificados por España no son solo ley, sino que es la forma en que debemos interpretar nuestros derechos fundamentales y libertades.

Pues bien, entre estos tratados, España ha aprobado y ratificado el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Publicado en el BOE y válido desde el 30 de abril de 1977, muerto Franco y con la Constitución todavía por aprobar).

El artículo 1 del citado pacto dice textualmente: «Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural.»

Habrá quien quiera negar la evidencia, pero con estos redactados está claro que, si se quiere,  la propia legislación española reconoce el derecho a cualquier pueblo (incluido el catalán) a la libre determinación … y a establecer libremente su condición política …

Un pirata como yo, firme defensor de la democracia directa, a menudo se pregunta ¿se pueden llamar demócratas a aquellos que solo buscan excusas para impedir que el pueblo puede expresar su voluntad libremente?