Congreso Mundial del Petróleo. La urgencia del cambio del modelo energético.

Ayer se inauguró en Madrid el XIX Congreso Mundial del Petróleo que durará hasta el próximo jueves. Aprovechando su celebración y, teniendo en cuenta que el precio del petróleo ha superado por primera vez en la historia los 140$ por barril (solo hace 4 años estaba a 40$ y ya lo considerábamos caro), es un buen momento para reflexionar sobre nuestro modelo energético.

Recuerdo, siendo todavía un niño, la primera gran crisis del petróleo de los años 70. En aquellos días se comentaba que las reservas petroleras solo permitirían abastecernos durante 30 o 40 años más. Desde entonces, y más lentamente de lo que era necesario, hemos asumido la certeza del cambio climático y de la responsabilidad de las energías basadas en combustibles fósiles.

Desde aquí mi reconocimiento al ExVicepresidente de los EEUU, Al Gore, que gracias a su libro y documental “Una verdad incomoda” ha conseguido traspasar las barreras del ecologismo y trasladar el mensaje a una buena parte de la sociedad.

Sin embargo, las economías occidentales, máximas responsables del consumo de combustibles fósiles, y por ende, del cambio climático, muy poco han hecho para cambiar nuestro modelo energético en estos últimos 40 años. No hemos hecho los deberes y así nos encontramos.

El principal motivo del aumento del precio del petróleo ha sido el constante aumento de la demanda debida al crecimiento de los denominados países emergentes. El peso demográfico de las economías occidentales clásicas suma alrededor de los 1.000 millones de habitantes. La India y China suman más de 2.500 millones. Con el mismo modelo energético el futuro es claramente insostenible.

Con el barril de petróleo a estos precios muchos son los sectores económicos afectados directamente y que encontraran serias dificultades para mantener su viabilidad. Las recientes huelgas de transportistas, pescadores, agricultores y taxistas muestran claramente que hemos llegado a un momento donde es imperativo tomar medidas.

No deja de ser curioso como comenta Martin Varsavsky que el alto precio del combustible va a lograr por las malas lo que no logramos por las buenas, bajar el consumo y contaminar menos.

La UE debe empezar a tomar medidas que permitan racionalizar el modelo energético y su consumo y que nos vaya alejando paulatinamente (sin prisa pero sin pausa) del actual modelo energético tan dependiente del petróleo.

Tres propuestas que podrían ayudar en este sentido son:

  • Plan general para la reducción del consumo energético. Impulsar las medidas de eficiencia y ahorro y penalizar los consumos inadecuados. Es decir, no solo reducir las emisiones de CO2. Debemos “Vivir con menos energía” (En otro post analizaré en más profundidad porque, en el siglo XXI, ya no tiene sentido medir la riqueza de un país en función de su PIB y de su consumo energético).
  • Nos estamos enfrentando a una crisis petrolera profunda. En este sentido debemos utilizar el petróleo solo para lo que sea necesario. Debemos planificar el cierre definitivo de las centrales que usan combustibles fósiles para producir electricidad y sustituirlas por sistemas de generación basadas en sistemas renovables y sostenibles (eólica, solar, …).
  • Gran Plan Renove del sistema de transportes. Primar el bajo consumo y la poca contaminación. Racionalizar el transporte de mercancías (¿Por qué vienen de tan lejos los tomates que hoy consumo?) y de personas (¿Tiene sentido que, con los avances tecnológicos actuales, viajemos cada vez más por trabajo?). Incentivar los desarrollos tecnológicos que permiten medios de transporte de bajo consumo.

Debemos pasar de las palabras a los hechos. El cambio del modelo energético es urgente.